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martes, 7 de septiembre de 2010

LA COSA PÚBLICA

*EL PRI Y SUS PREOCUPACIONES INMEDIATAS PARA EL CAMBIO DE GOBIERNO EN QUINTANA ROO…

*FALSO E INÚTIL QUE PRETENDA IR POR BENITO JUÁREZ A ESTAS ALTURAS



Por José Hugo Trejo



(AGENCIA NOTISIFA) Difícilmente podrá el Partido Revolucionario Institucional, PRI, obtener algo positivo de un intento por anular las elecciones en el municipio Benito Juárez, como propagan sus opositores, más que para curarse en salud, para denostarlo más ante los electores cancunenses.



Si no ha logrado ningún triunfo hasta ahora en los intentos por revertir los resultados que arrojó el conteo de los votos del 4 de julio pasado, en aquellos espacios en los que la diferencia en su contra fue más reducida que la que prevalece en Benito Juárez; poco puede esperarse de una impugnación en la que se quiera repetir la elección que ya ganó el perredista Julián Ricalde Magaña.



Más que en recuperar la Presidencia Municipal de Benito Juárez mediante una segunda elección que muy difícilmente le concedería el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Trife, al PRI en Quintana Roo se le ve más preocupado por conservar el número de diputados que tiene hasta ahora para la futura XIII Legislatura del Congreso del Estado y en no perder un municipio más en los tribunales, como es el caso del de Tulum, que ganó con escaso margen y que por eso le fue impugnado ante los tribunales electorales.



Al igual que el municipio de Tulum, cuya definición final depende del Trife, la diputación correspondiente al VI Distrito, también pende de tan sólo dos votos a favor del PRI, lo que mantiene nerviosos a los dirigentes estatales del tricolor mientras que a los priistas morelenses los mantiene en vilo y divididos entre los que quieren que su correligionario Juan Parra López conserve la diputación y los que prefieren que la pierda por haber sido factor decisivo en la derrota de su candidato a la presidencia municipal, Froylán Sosa Flota.



De ahí pues que el priismo quintanarroense esté más preocupado en conservar las posiciones obtenidas con pequeñas diferencias de votos tras el conteo del 4 de julio pasado, que en obtener por la vía de los tribunales alguna de las que perdió; sobre todo después de que la que buscó recuperar, la del Distrito XI, le fue denegada por los magistrados de la Sala Regional del Trife en la ciudad de Jalapa, Veracruz; no obstante la sustentación tan profusa que hizo de su impugnación.



Y si ni siquiera intentó con la seriedad debida revertir los resultados de la elección municipal en Felipe Carrillo Puerto, donde su candidato Pedro Pablo Poot, aseguraba contar con los elementos suficientes para imponerse en un recuento de votos al presidente municipal electo Sebastián Uc Yam, mucho menos podrá hacer algo serio el PRI en contra de los resultados que obtuvo el candidato perredista Ricalde Magaña en Benito Juárez.



Claro que en Felipe Carrillo Puerto, son ya muchas las voces que señalan al presidente municipal Valfred Cetz Cen, como el factor principal de las dos derrotas que sufrió el candidato priista a sucederlo: la primera cuando enderezó a toda la estructura política carrilloportense a favor de su candidato a diputado local y le regateo cualquier apoyo a Pedro Pablo Poot; y la segunda, al obstaculizar, con un grave manoseo electoral, la impugnación que éste último intentó realizar para recuperar en los tribunales electorales la posición que en el conteo de votos del 4 de julio ya había perdido frente a la “estrellita” con que la coalición opositora gobernará a los carrilloportenses los próximos dos años y medio.



Por eso podemos decir con seguridad que el presidente electo de Benito Juárez, Ricalde Magaña, está más tranquilo y seguro en su posición, que lo que está el priismo de las que hasta ahora mantiene bajo su control para la renovación de poderes y gobierno el próximo año. Lo demás son elucubraciones sin sentido y amenazas con el petate del muerto…

martes, 10 de agosto de 2010

LA COSA PÚBLICA

*JULIÁN RICALDE VA POR LA TERCERA OPORTUNIDAD OPOSITORA EN BENITO JUÁREZ…

*MÁS VIVO QUE NUNCA, CARLOS CARDÍN ESTÁ EN LA INCERTIDUMBRE DE LA POLÍTICA…

Por José Hugo Trejo

(AGENCIA NOTISIFA) La elección del perredista Julián Ricalde Magaña como presidente municipal de Benito Juárez, puede ser considerada como la primer oportunidad que tiene la oposición quintanarroense de gobernar el municipio más importante de la entidad, sin que la gestión constitucional que le corresponde se contamine con la lucha por la sucesión gubernamental como ocurrió en los periodos de Juan Ignacio García Zalvidea y de Gregorio Sánchez Martínez, que culminaron por tal razón en medio del caos político y financiero.

Para fortuna de los habitantes de Benito Juárez, por vez primera tendrán un presidente municipal opositor que no perderá su tiempo ni dilapidará los recursos municipales en una precampaña por la gubernatura, como sí ocurrió en el periodo de 2002-2005 que encabezó “El Chacho” García Zalvidea, pero que concluyó el abogado tabasqueño Carlos Canabal Ruiz en medio del escándalo político y la quiebra financiera del ayuntamiento; algo similar a lo que estamos atestiguando ahora en los finales de la administración que inició “Greg” Sánchez Martínez y que están concluyendo, primero Latifa Muza Simón y luego Jaime Hernández Zaragoza.

Tanto García Zalvidea como Sánchez Martínez obtuvieron el triunfo en las elecciones, uno en 2002 como candidato del Partido Verde Ecologista de México, PVEM, que luego se entregó al Partido de la Revolución Democrática, PRD, y el otro en 2008 como candidato del de este último partido, se incorporaron al gobierno municipal benitojuarense pensando en utilizarlo como plataforma para contender por la gubernatura, por lo que todos su empeño se centralizó en esa aspiración, dilapidando los recursos municipales de manera infructuosa para sus intenciones y muy perjudicial para las finanzas municipales.

Ricalde Magaña en cambio, asumirá la presidencia municipal de Benito Juárez, no sólo en un periodo que está distante en el tiempo de la contienda por la sucesión gubernamental, sino que además cuenta con el conocimiento pleno de la problemática que enfrenta la administración municipal, de la que ha formado parte desde el periodo de García Zalvidea. De ahí pues que como presidente municipal para el periodo 2011-2013, es de los que mayor preparación tienen para hacerlo, ya que incluidos los priistas, es el primero que llega a tal posición después de haber realizado toda una carrera en dicho ayuntamiento.

Eso mismo hace que su responsabilidad sea mayor para con la sociedad benitojuarense en lo particular y para la quintanarroense en lo general, porque como primer gobernante opositor auténtico en el principal municipio de la entidad está obligado a probar que la oposición al PRI en Quintana Roo es mucho más y mejor que los liderazgos coyunturales que representaron García Zalvidea y Sánchez Martínez, a quienes los perdió no sólo su falta de congruencia con los principios a los que se suponía representaban, sino su ambición por querer arribar a la gubernatura del estado tal y como lo hicieron a la alcaldía cancunense.

Ricalde Magaña debe demostrar, y no le va a ser difícil, que la oposición al PRI en Quintana Roo tiene un proyecto de gobierno alternativo que ofrecer y que no depende de la emergencia de liderazgos coyunturales que hasta ahora solo la han desprestigiado. Del éxito o el fracaso en el cumplimiento de dicho propósito depende su consolidación como el primer proyecto opositor quintanarroense competitivo para la sucesión gubernamental de 2016, que parece lejana en el papel pero que desde el punto de vista político está a la vuelta de la esquina.

--Cardín Pérez y la incertidumbre de la política…

La primera vez que escuché la frase reyesheroliana de “en política nunca nadie está demasiado vivo ni demasiado muerto” fue de boca de Carlos Cardín Pérez, uno de los políticos quintanarroenses más completos y profesionales. Él se ha forjado toda la vida en la administración pública, destacándose como secretario particular del Gobernador del Estado, como delegado del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, Fonatur y como presidente municipal que fue de Benito Juárez, antes de ser diputado local y coordinador de la bancada priista en el Congreso del Estado. Por experiencia no queda.

Ahora Cardín Pérez es diputado electo por el XI Distrito. Su experiencia será valiosa para el desarrollo de la futura legislatura local. Sin embargo pende su actuación como futuro diputado local de esa misma frase reyesheroliana que en política es tan cierta como la incertidumbre que yace en lo que expresa.

martes, 20 de julio de 2010

LA COSA PÚBLICA

*LA IDEA DE LA EDUCACIÓN EN EL “DOCTOR HONORIS CAUSA” POR LA UQROO
POR JOSÉ HUGO TREJO

(AGENCIA NOTISIFA) Hace veinte años conocí de vista al doctor Miguel Borge Martín. Me lo topé de golpe en el ascensor del edificio “Paris” de la calle “5 de Mayo” de la ciudad de México, en el que ocupaba un espacio la representación del Gobierno del Estado de Quintana Roo. Estaba solo con su figura larga y desgarbada y con un portafolio colgando del brazo izquierdo. Iba pensativo, absorto, metido en sí mismo. Era yo un estudiante universitario que acudía cada mes a ver a don Delio Villanueva, entonces encargado de dicha oficina, para ver si ya había llegado el dinero de la beca con la que aligeraba un poco la carga económica de mis estudios.

En 1989 el doctor Borge Martín el doctor Borge Martín iba por su tercer año de gestión como gobernador de Quintana Roo. Sin embargo, en ese ascensor estaba despojado, como siempre lo ha estado y ahora lo corroboro, despojado de esa aura de poder con la que se inviste la mayoría de los políticos cuando asumen cargos de tal importancia.

En aquella ocasión Don Miguel me saludó con un ligero movimiento de cabeza, como regularmente se hace cuando cruzamos la mirada con algún desconocido que nos pone un poco de atención, y salió del ascensor para sumergirse como un quijote caribeño entre la multitud de peatones que deambulaban en el centro histórico de la capital del país.

No volví a topármelo hasta hace ahora unos meses en que tuve el gusto y el privilegio de departir con Don Miguel y otros amigos en una mesa en la que compartimos bebidas y alimento, ideas y chascarrillos. Y fue precisamente en esa ocasión que me enteré del otorgamiento del “Doctor Honoris Causa” por parte de la Universidad de Quintana Roo, Uqroo, “La Nueva Universidad Mexicana” que él fundó para regocijo de los quintanarroenses de antaño y para abrir mayores expectativas de desarrollo profesional y de formación humanística a los hombres y mujeres del presente y del futuro.

Como gobernador de Quintana Roo que fue entre 1987 y 1993, Don Miguel Borge Martín, siempre ponderó por sobre todas las cosas el fomento de la educación, de la cultura y las artes. Mucha fue su obra y su acción como gobernante en esas áreas; sin embargo la Uqroo le debía el reconocimiento que recibió el viernes pasado, tan sólo por ser su creador, por haber tenido la idea y la obcecación de crear una instancia de educación superior como lo es hoy la “Nueva Universidad Mexicana”, pese a que pocos creían en el proyecto y muchos se resistían a su realización.

Y fue precisamente en el evento donde se le otorgó el “Doctor Honoris Causa” de la Uqroo, que Don Miguel Borge reiteró su convicción sobre la importancia que tiene la educación no sólo para desarrollar el intelecto y la formación profesional de los individuos, sino para eliminar las asimetrías sociales y económicas que tanto padece la sociedad mexicana.

Don Miguel Borge Martín, habló de manera muy convincente y racional, sobre la necesidad de perfeccionar el articulado constitucional, específicamente el artículo 3º para convertir el derecho de los mexicanos a tener acceso a la educación, en una obligación del Estado mexicano a proporcionarla a todos los habitantes del país y en todos los niveles educativos:

“En lo personal, me parece que ese artículo 3º debiera comenzar diciendo algo así como: Es una obligación del Estado ofrecer educación a todos los habitantes del país, en todos los niveles, destinando los recursos presupuestales que se requieran, para dar satisfacción a este derecho inalienable de los mexicanos”.

“Sí, la educación es un derecho innato de todos los mexicanos, pero debe ser impuesto por la Sociedad como una obligación del Estado, para garantizar la igualdad de todos sus miembros”.
“No deben recibir el mismo tratamiento el derecho a la vivienda o a la salud y el derecho a la educación, por citar dos casos. La vivienda y la salud son aspiraciones sociales, pero la educación está antes; es un imperativo básico para que la sociedad pueda tener la capacidad de hacer realidad sus aspiraciones a la salud, a la vivienda y a todas las demás.

“No debemos dejar que la educación dependa de la buena voluntad de los gobernantes. Menos aún la debemos dejar de las manos del azar o del bien común.

“La educación para todos, debe ser un mandato social ineludible, establecido claramente en nuestra Carta Magna, para poder construir un país de `iguales´ , con capacidad para transitar exitosamente los caminos del futuro”.

Pocas veces es escuchado un discurso así, con ideas y propuestas tan claras como profundas, de boca de un político, porque Don Miguel Borge lo es y de los más grandes que ha dado Quintana Roo, no por en número y el nivel de los cargos públicos que haya ostentado; pero sí por la obra y la huella con que marcó su gestión como gobernante, así como por las ideas del estadista reposado con las que pueda encausar a los gobernantes del futuro.

miércoles, 14 de julio de 2010

LA COSA PÚBLICA

*LECCIONES DE LA ELECCIÓN

*EL VOTO ANTIPRIISTA HISTÓRICO, NO SÓLO PREVALECE, SINO QUE CRECE SIN MAYOR ALIENTO OPOSITOR…

POR JOSÉ HUGO TREJO

(AGENCIA NOTISIFA) La elección del pasado 4 de julio en Quintana Roo dejó muy claro que el único voto duro que prevalece en la entidad, es el que se emite en contra del Partido Revolucionario Institucional, PRI, por ser la organización política que ha ejercido gobierno desde el origen de la entidad, tanto a nivel estatal como en la mayor parte de los municipios.

El ejercicio de gobierno provoca de manera natural un desgaste político-electoral para el partido o la persona que lo encabeza. Eso ha demostrado la historia en la mayor parte de las democracias, incluida la mexicana que durante mucho tiempo parecía mantenerse contra natura, por la predominancia que impuso el priismo en la Presidencia de la República durante más de setenta años.

Ese desgaste por el ejercicio gubernamental es el factor de cambio más difícil de sortear por los partidos políticos que intentan perpetuarse en el poder y es el que más influye en la alternancia que se manifiesta en los gobiernos de las democracias más acabadas del planeta, como la norteamericana y la mayor parte de las europeas. Al mismo también se deben los cambios de partidos registrados en los gobiernos de algunos de los estados de la república, como son los casos del vecino Yucatán, así como Zacatecas, Aguascalientes y Nuevo León, por citar algunos casos.

En Quintana Roo ese desgaste del PRI como partido en el gobierno, comenzó por afectar la hegemonía priista en el municipio más importante por su densidad geográfica como por su actividad económica, Benito Juárez. Primero, porque fue ahí que en 1993 surgió la primer expectativa aliancista opositora para hacer frente al tricolor, cuando los partidos Acción Nacional, PAN; y de la Revolución Democrática, PRD, combinaron sus fuerzas para postular un candidato común, el ya fallecido Eduardo Pacho Sánchez, a la presidencia municipal, frustrándose su objetivo por la renuncia de este personaje en la víspera de la elección.

En la elección local de 1996 el voto contra el PRI se concretó en el triunfo que obtuvo el panista Antonio Rico Lomelí en el Distrito XII, para convertirse en el primer legislador estatal opositor de mayoría relativa en la historia de Quintana Roo. La inconformidad ciudadana contra el priismo se acrecentó más en Benito Juárez en la elección de 1999, cuando se pierde en el municipio la elección para Gobernador y la de diputados correspondiente a los distritos X, XI, XII y XIII. En esta ocasión los favorecidos fueron los candidatos del PRD.

Seis años después la votación adversa al priismo se acrecienta y extiende por todo el estado, perdiendo el PRI por vez primera el control del Congreso del Estado, al perder tres de los cinco distritos localizados en el municipio Othón P. Blanco y los distritos establecidos en Cozumel y Felipe Carrillo Puerto, junto con los ayuntamientos respectivos. En Benito Juárez perdió de nueva cuenta la elección de gobernador y la de diputados en los cuatro distritos correspondientes a Benito Juárez; aunque recuperó la presidencia municipal que había perdido en 2002 frente al Partido Verde Ecologista de México, PVEM, que postuló a Juan Ignacio García Zalvidea como su candidato a alcalde benitojuarense.

En las elecciones federales el PRI ha perdido en Quintana Roo en dos ocasiones consecutivas la elección presidencial, la de 2000 y la de 2006, así como la correspondiente al que fuera el Primer Distrito, ganada por García Zalvidea en 2000, y la del Tercer Distrito, con sede en Cancún, a manos de la panista Yolanda Garmendia en 2006.

Hace tres años el PRI volvió a perder Benito Juárez ante el candidato perredista Gregorio Sánchez Martínez, pero recuperó las cuatro diputaciones correspondientes al municipio, así como el ayuntamiento de Cozumel y Felipe Carrillo Puerto; pero perdió la diputación y la presidencia municipal de Isla Mujeres, ante el PAN y sus candidatos Enrique Osorio Magaña y Alicia Ricalde Magaña.

El PRI pues, no ha vuelto a recuperar la hegemonía que mantuvo en Quintana Roo hasta 1993 en todos los espacios de representación popular. Elección tras elección y sin mayor esfuerzo o trabajo de sus contrincantes de la oposición ha perdido posiciones a lo largo y ancho de la geografía estatal. Ha perdido en el norte, en el centro y en el sur. En los centros urbanos más poblados y en las áreas rurales más recónditas en las que presumía tener control absoluto.

Con o sin candidatos opositores de peso, el voto contrario al PRI lo ha hecho morder el polvo una y otra vez. Y el pasado domingo 4 de julio no fue la excepción, pues ese mismo voto de rechazo, ya muy endurecido se volvió a manifestar significativamente en toda la geografía quintanarroense: en Benito Juárez no lo dejó recuperar la presidencia municipal que fue retenida por el PRD y le arrebató el Distrito XI; en Isla Mujeres no pudo reconquistar la alcaldía ni la diputación; Tulum que era un bastión priista en donde la oposición fue borrada del mapa hace dos años que se eligió por vez primera presidente municipal, está en riesgo al mantener una pírrica ventaja sobre el candidato opositor; Felipe Carrillo Puerto regresó a manos del PRD, pese a los antecedentes oscuros de su candidato a la presidencia municipal.
Y en José María Morelos la mayoría de los votantes le dieron el triunfo al PRD, aunque su candidato Domingo Flota Castillo, es un emblemático priista de la zona que gobernará con un proyecto y con gente más identificada con el tricolor que con el perredismo.
En el extremo norte de la zona maya quintanarroense, el priismo perdió el municipio de Lázaro Cárdenas frente al PAN. Y en el sur agrario, perdió el Distrito IV, el de los cañeros, con una hija de uno de los dirigentes cañeros más reconocidos de la zona como su candidata, Sheila Fuentes, ante la candidata perredista, Jaqueline Estrada, integrante de una esforzada familia de campesinos y comerciantes de la rivera del río Hondo.
Esos son los saldos que le ha dejado al priismo quintanarroense su desgaste político como gobierno y la expresión del mismo a través del voto de rechazo que ya tiene presencia estatal y que podría encausar hacia posiciones más importantes en el futuro, a los nuevos liderazgos opositores que comienzan a emerger con mayor autenticidad tras los resultados de la elección pasada, como son los casos de Julián Ricalde Magaña, en Benito Juárez, Ventre en Tulum y Jaqueline Estrada en la zona cañera de Othón P. Blanco.

martes, 6 de julio de 2010

LA COSA PÚBLICA

*RUINA ECONÓMICA, DESGOBIERNO Y CAOS EN BENITO JUÁREZ

Por José Hugo Trejo

(AGENCIA NOTISIFA) Las huellas indelebles de “El Chacho” y “Greg” a su paso por el palacio municipal de Cancún con las tribus perredistas

El escenario en el gobierno municipal de Benito Juárez es muy semejante al que prevaleció en los finales del periodo del ayuntamiento 2002-2005, que encabezó originalmente Juan Ignacio García Zalvidea, a quien sustituyó de manera temporal la actual diputada del Partido Verde Ecologista de México, PVEM, Marisol Avila Lagos, como presidente de un Consejo Municipal que tuvo sólo algunas semanas de vigencia, y que concluyó manejando el entonces abogado chachista Carlos Canabal.

Es un escenario caótico. De disputa por el poder municipal o lo que queda de él, un día unas horas o meses de lidiar con una administración en quiebra y fiscalizada.

Hace seis años la quiebra financiera y la sospecha de malversación de los recursos del ayuntamiento benitojuarense por más de 150 millones de pesos, fueron el pretexto al que recurrió el Congreso del Estado para declarar la desaparición de poderes en el municipio referido y designar a un consejo municipal que sustituyó por unas semanas al gobierno de “El Chacho” García Zalvidea, ya que este tras ser enjuiciado políticamente y encarcelado, fue liberado y reinstalado en la presidencia municipal de Benito Juárez por un juez federal.

Sin embargo, el caos económico y político en el ayuntamiento de Benito Juárez no fue eliminado con el retorno de “El Chacho” García Zalvidea y sí en cambio se agudizó la crisis financiera y de gobierno, cuando buscando refugio en el Partido de la Revolución Democrática, PRD, le entregó la administración del municipio a su abogado Carlos Canabal, quien junto con las tribus perredistas locales y nacionales, hizo y deshizo hasta dejar en la completa bancarrota al multicitado gobierno municipal.

De hecho el desfalco ocasionado por García Zalvidea al municipio Benito Juárez aún no se subsana y siguen corriendo los procesos judiciales que tienen al expresidente municipal y a otros involucrados con el alma en un hilo.

Pues bien ese escenario se comenzó a reeditar desde que la Procuraduría General de la República, PGR, aprehendió y recluyó en un penal del estado de Nayarit al presidente municipal Gregorio Sánchez Martínez, quien ya andaba de candidato del PRD por la gubernatura de Quintana Roo cuando lo detuvieron.

En su lugar, luego de haber pedido licencia para retirarse temporalmente del cargo de presidente municipal y dedicarse a la campaña por la gubernatura, se quedó como encargada de despacho la regidora Latifa Musa Simón quien tomó las riendas del ayuntamiento sólo y hasta que “Greg” Sánchez Martínez fue detenido y encarcelado bajo la acusación de estar involucrado en delitos de crimen organizado y lavado de dinero procedente del narcotráfico, entre otros delitos.

Y digo que sólo hasta la aprehensión de “Greg” Sánchez Martínez fue que la encargada del despacho de la Presidencia Municipal de Benito Juárez tomó las riendas de la administración, porque sólo hasta que ocurrió tal evento fue que el tesorero Carlos Trigos, soltó las riendas del manejo de las economías municipales para poner pies en polvorosa y desaparecer de la escena pública benitojuarense.

Sin embargo, al vencerse el plazo de la licencia de “Greg” Sánchez Martínez y estar imposibilitado para retornar al ayuntamiento, le corresponde al presidente municipal suplente Jaime Hernández Zaragoza, sustituirlo y tomar posesión del cargo para concluir el periodo constitucional que vence en abril del próximo año.

El cambio en la presidencia municipal benitojuarense se antojaba sin problemas entgre correligionarios de un mismo partido; pero, como lo hemos dicho en este espacio reiteradamente, en los partidos de oposición, ya sea PAN o PRD, las diferencias entre los dirigentes y militantes distinguidos que se disputan el control son más serias y marcadas que las que deberían existir con quienes son sus adversarios de otros partidos.
De ahí pues que de nueva cuenta, las tribus perredistas que sienten que esta es su última oportunidad para ver que le sacan al maltrecho ayuntamiento benitojuarense, se pelean con todo los despojos que le quedan a la administración municipal, exhibiendo de manera por más que grotesca el cobre político con el que han pretendido deslumbrar a la sociedad quintanarroense en lo general, lográndolo en mayor grado en algunos sectores importantes de la comunidad benitojuarense, que en dos ocasiones han confiado en representantes opositores los destinos de este municipio tan estratégico para la entidad y el país.

miércoles, 30 de junio de 2010

LA COSA PÚBLICA

*SIN OPOSICIÓN AL FRENTE, EL PRI ESTÁ POR REFRENDARSE EN EL GOBIERNO DE QUINTANA ROO...

Por José Hugo Trejo

(AGENCIA NOTISIFA)
Cuando parecía que el Partido Revolucionario Institucional, PRI, iba a enfrentar en Quintana Roo uno de los procesos electorales más reñidos de su historia en esta entidad, los enormes errores cometidos por la oposición le abrieron el campo, no sólo para mantenerse en la gubernatura, sino para continuar con el control del Congreso del Estado y con el de la mayoría, si no es que de todos, de los ayuntamientos quintanarroenses.

A principios de año, al PRI se le auguraba un panorama muy sombrío para enfrentar la elección adelantada de gobernador, presidentes municipales y diputados locales el próximo 4 de julio.

Si bien la oposición de los partidos Acción Nacional, PAN; y ,de la Revolución Democrática, PRD, había sido derrotada en julio pasado por abrumadora diferencia en los tres distritos electorales que le corresponden a Quintana Roo, la expectativa que se abrió por el enfrentamiento de los principales aspirantes a la candidatura priista para Gobernador del Estado, cobró gran ánimo entre los dirigentes locales y nacionales opositores, que apostaron todo para construir un proyecto priista al cual abanderar para buscar la derrota del PRI. Toda una contradicción política, pues.

Ese fue el primer error de la oposición. Bueno, por lo menos el más grave porque del mismo se derivó la descomposición en que está llegando al día de la elección. Porque con la postulación del diputado federal priista, Carlos Joaquín González, no sólo no ganaban como partidos de oposición, sino que apuntalaban a una de las familias más emblemáticas en Quintana Roo de los cacicazgos priistas que aducían combatir con las cuestionadas alianzas panistas y perredistas que establecieron en varios estados de la República.

Con el empeño que pusieron panistas y perredistas en aliarse para postular al diputado priista Carlos Joaquín no sólo perdieron tiempo, sino también la poca legitimidad y congruencia como opositores que les quedaba.

Al no poder convencer al diputado priista Carlos Joaquín, la planteada “mega alianza” sufrió su cuarteadura más importante, pues ya tenía algunas grietas causadas por los cuestionamientos y condenas del excandidato presidencial perredista Andrés Manuel López Obrador.

El segundo error lo cometen los dirigentes perredistas y panistas por separado.

Los primeros, es decir los perredistas, por empeñarse darle continuidad a la conformación de una “mega alianza” para postular como candidato a gobernador a un personaje como el presidente municipal de Benito Juárez, con licencia, Gregorio Sánchez Martínez, a sabiendas de que estaba indiciado por delitos del orden federal y que terminaría preso, como ocurrió a las primeras semanas de arrancar la campaña.

Los segundos, los dirigentes estatales panistas, por mantener el apoyo al candidato indiciado de los perredistas, postergando la postulación de una candidato propio, como finalmente ocurrió cuando la dirigencia nacional del PAN postuló a la presidente municipal de Isla Mujeres, Alicia Ricalde Magaña; y luego intentar un boicot en contra de su propia abanderada, quien al final de cuentas es la que le devolvió el rostro al panismo quintanarroense que ya se había desfigurado con el control que ejerció “Greg” Sánchez Martínez sobre su dirigencia estatal.

El resultado de todo este escenario caótico que construyeron panistas y perredistas “gregorianos”, es la confusión y el desencanto que prevalecen entre sus seguidores, lo que los ha dejado fuera de competencia en la elección para Gobernador del Estado y con escasas probabilidades de éxito en distritos y municipios en donde se pensó que podían derrotar a los candidatos priistas fácilmente.

De esa manera el PRI tiene el panorama despejado, en cuanto a competitividad electoral de parte de los aspirantes de la oposición a la gubernatura de Quintana Roo. Y es muy probable también que triunfe en la gran mayoría de los 13 distritos en los que postuló candidatos propios, pues en dos distritos de los 15 en que se divide electoralmente la entidad, los candidatos son de los dos partidos con los que conformó la coalición “Alianza Quintana Roo avanza”: el Verde Ecologista de México, PVEM; y, Nueva Alianza.

En los municipios en donde mayor competencia va a enfrentar y en los que pudiera registrarse alguna sorpresa para el priismo, son Benito Juárez, que está gobernado por el PRD; Isla Mujeres, gobernado por el PAN y con fuerte influencia de la candidata a la gubernatura Alicia Ricalde Magaña; y, Felipe Carrillo Puerto, en donde el candidato perredista Sebastián Uc Yam, ha hecho uso y abuso de la concesión radiofónica que usufructúa desde hace muchos años sin ninguna regulación.

Es este pues el panorama preelectoral que se observa a escasos días de las elecciones. Sin embargo serán los ciudadanos quintanarroenses que acudan a las urnas el próximo domingo los que dirán la última palabra sobre el tema.