martes, 21 de octubre de 2008

BOLETIN INFORMATIVO

CONFEDERACIÓN NACIONAL EN SEGURIDAD Y JUSTICIA DE MÉXICO

*LOS ZETAS, EN BUSCA DE CONTROL TERRITORIAL.

*LA CONASEJU ES UNO DE LOS ORGANISMOS DE PRESTIGIO NO SOLO EN EL PAÍS, SINO A NIVEL MUNDIAL.

México se ha convertido en el territorio clave para el traslado de gran parte de los negocios ilícitos, sobre todo los que están relacionados con el paso hacia Estados Unidos, como narcotráfico y trata de personas. Sin embargo, en los últimos años, los cárteles se han hecho demasiado poderosos y ya no caben dentro del territorio.

Además, las políticas contra el crimen organizado del actual presidente mexicano, Felipe Calderón, a la luz del Plan Mérida, ha provocado que muchos de estos grupos se vean arrinconados. Por esas y otras razones, el crimen organizado busca nuevas opciones para empezar a operar. Y no es tan sólo señalar que empezaron, México vive en el infierno. Pero todo tiene una complejidad coyuntural donde todo tipo de organizaciones supuestamente “pro defensores de derechos humanos”, buscan afanosamente las regalías que el Estado proporciona a cada Fundación.

La Confederación Nacional en Seguridad y Justicia de México, mejor conocida como la CONASEJU y que no lucra con los sentimientos de la nación como otras organizaciones sí lo hacen, ha entregado una estrategia que debe seguirse al pie de la letra, “porque no se persiguen posiciones políticas ni administrativas, queremos a nuestro México que hoy en día lo hallamos más indefenso”. El Estado mexicano debe avasallar a esas “organizaciones patito” que sólo lucran y sacan rajatabla política hacia la integración del Congreso. En fín…

Por su posición estratégica, Guatemala roza casi toda la frontera sur de México, y, desde nuestro territorio, se pueden emprender rutas por diferentes vías: mar, tierra y agua. El poco control de nuestras fronteras, así como las condiciones selváticas del norte y noroccidente del país, hacen de Guatemala un territorio ideal para iniciar las operaciones, sobre todo de narcotráfico.

La recepción de drogas en México se ha tornado muy difícil; pero en Guatemala, sobre todo en el corredor entre la Sierra de Las Minas y la de los Cuchumatanes, que presenta facilidades para transitar en vía aérea sin detección de radar, se ha convertido en lo ideal, en donde también interviene la cercanía relativa con Estados Unidos.

De esa cuenta, el famoso Cártel del Golfo pareciera tener especial interés en posicionarse en el país, para extenderse y operar de otra forma, así como evitar las pugnas internas del crimen en México y la ofensiva del gobierno federal. Es por ello que el brazo armado de dicho cártel, el Grupo Zetas, ha tenido fuerte presencia en el país.


Según investigaciones de la Secretaría de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA), desde finales de 2007 el grupo denominado los Zetas tiene presencia en el país, sin embargo, su participación fue pública cuando se suscitó la narcomatanza en Zacapa, el 25 de marzo de este año.

Según Pedro García Tobar, jefe de la SAIA, los lugares donde está posicionado dicho grupo son Zacapa, Cobán, parte de Quiché por el lado de Playa Grande y en Petén por el área de Sayaxché.

Tobar señaló que el despliegue del Grupo Zeta en Guatemala obedece a varios factores: la cercanía de un país a otro, la presión del Gobierno mexicano en la lucha antinarcótica, y la facilidad para transportar droga de un lugar a otro.

Aunque el Jefe de la SAIA indicó que la presencia de los sicarios es silenciosa, muchas veces se reconoce porque arriendan inmuebles o casas por "contrataciones jugosas".

Quiénes son Los Zetas son ex fuerzas militares y policiales que recibieron entrenamiento especializado a finales de 1999 en los Estados Unidos, para encargarse de operativos de inteligencia, comunicación y defensa en contra del narcotráfico, sin embargo, formaron su propio grupo para proteger al que debió haber sido su adversario.

Se instalaron en Matamoros y Tamaulipas, posteriormente se expandieron por Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Michoacán, actualmente no tienen límites para realizar sus operaciones; se les atribuye varias decapitaciones, dejan en lugares públicos las cabezas de sus víctimas con mensajes firmados con sangre.

Según publicaciones de medios mexicanos, Osiel Cárdenas Guillén, del Cártel del Golfo, fue el entrenador de estos sicarios, quienes se caracterizan por asesinar a sangre fría.

El "general" de los Zetas es conocido como Heriberto Lazcano, alias el Lazca, encargado de coordinar operaciones, ejecuciones y masacres, sobre todo de policías y elementos que pertenecen a la Agencia Federal de Investigación (AFI). Actualmente se presume que escaló en la delincuencia organizada y es el líder del Cartel del Golfo.

La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), señala que los niveles en la organización militar de los Zetas está compuesta por los halcones, cobras, zetas nuevos y zetas viejos.

Los zetas nuevos son kaibiles y ex militares guatemaltecos con entrenamiento especial que llevan las mejores armas, granadas, chalecos antibalas y cascos. En las ejecuciones, ellos son los primeros en entrar a las casas, inspeccionar, dar instrucciones y disparar; asimismo, hay desertores del cuerpo de la élite de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y del Grupo Aeromóvil de las Fuerzas Especiales de México.

Presencia en Guatemala La participación de este grupo tomó fuerza el 25 de marzo, en el balneario La Laguna, en el kilómetro 125 de la ruta al Atlántico, Río Hondo, Zacapa.

Cuando narcotraficantes se enfrentaron, el saldo fue de once personas muertas, entre ellos Juan José León, alias “Juancho” y su hermano Enrique, vinculados con el Cártel del Golfo Sayaxché, que opera en Zacapa, Izabal y Petén, además de dos mexicanos.

Las autoridades guatemaltecas, confirmaron, en esa ocasión, que tenían abierto un expediente de investigación por narcotráfico en contra de los fallecidos guatemaltecos.

Por otro lado, fueron arrestados, cuando intentaban huir, los mexicanos Roberto Rodríguez Cárdenas (de 28 años), Luis Ernesto Lugo (21) y Roberto De León Gómez; así como los guatemaltecos Rogelio López Cabrera (24), Raúl Ricardo Salguero (29) y Alfredo García (38), a éstos se les vinculó con el grupo denominado los Zetas.

Posteriormente, el 8 de abril, en Mixco, fue aprehendido Daniel Pérez Rojas, alias “El Cachetes”, junto a otros cuatro mexicanos. Al momento de su detención, Pérez se identificó con el nombre falso de Juan González Díaz, por medio de una cédula de vecindad supuestamente extendida en el departamento de Jutiapa. Las autoridades mexicanas indicaron que Rojas formaba parte del cartel del Golfo y era uno de los líderes zetas. Actualmente, esta persona guarda prisión en el Centro Preventivo para Hombres de la zona 18.

Aunque, recientemente, el viceministro de Gobernación, Emilio Arnoldo Villagrán, señaló que existía información de que el Grupo Zeta quería liberar al “Cachetes”, añadió que por ninguna razón lo permitirían y redoblarían la seguridad en dicha prisión, para evitar su fuga.

Por otro lado, el 3 de septiembre pasado, la Policía Nacional Civil informó que en la 1ª. calle y 16 avenida de la zona 1, en Cobán, Alta Verapaz, se registró un enfrentamiento armado entre presuntos narcotraficantes; se localizó en uno de los vehículos abandonados 11 granadas, dos fusiles M-16 para lanzar granadas, un fusil AK-47 y un carro robado en México.

En horas de la tarde se encontró el cuerpo de Fredy Mauricio González, originario de Morales, Izabal, quien se presume viajaba en el vehículo abandonado.

¿Cómo detener a los Zetas? De acuerdo con Mario Mérida, analista en seguridad, es urgente aprobar la ley del sistema de inteligencia, para apresurar y buscar las herramientas precisas que definirán las políticas de seguridad para enfrentar al Grupo Zeta y a las amenazas emergentes que puedan suscitarse en el país.
El analista destacó que en Guatemala se reportan altos índices de violencia, y no sería pertinente añadir otro problema a la situación actual, es decir, la presencia de éstos sería un elemento "crítico" para la seguridad del Estado.

A decir de Mérida, en la medida que el presidente de México, Felipe Calderón, tenga éxito en la política de seguridad implementada para acabar con estos sicarios, mayor será la expansión de los Zetas en el país, por las cercanías y las fronteras sin resguardo. "Definitivamente, el éxito de Calderón no va afectar a Estados Unidos, sino a nosotros. Yo creo que el presupuesto del año entrante debe ser visto de manera coyuntural", añadió el analista.

Posibles soluciones.- Rafael Espada, vicepresidente de la República, manifestó, en una actividad realizada la semana pasada, su preocupación por el narcotráfico en el área transversal de Norte en Guatemala, para contrarrestar este problema; destacó que se estaban tomando medidas de seguridad, como la instalación de radares y equipo sofisticado para detectar la presencia de grupos de narcotraficantes. Sin embargo, manifestó que el costo de éstos era elevado y los recursos para invertir en ellos eran pocos.

Por otro lado, dijo que trabajan en conjunto con México, sobre el tema del despliegue del Grupo Zeta en el país, así como discuten temas de seguridad, crimen organizado y narcotráfico.

Apoyo internacional.- El embajador estadounidense en Guatemala, Stephen McFarland, reconoció que bandas del narcotráfico mexicano se acercan a Guatemala, lo cual representa una amenaza para la seguridad de la región.
McFarland señaló que a través de la Iniciativa Mérida se fortalecería el apoyo para la región centroamericana en este tema, con US$200 millones, durante los próximos años.

Asimismo, manifestó que los recursos ya transferidos al Gobierno guatemalteco deben ser utilizados con eficiencia para obtener resultados positivos en la incautación de droga y en las capturas de los capos del narco.

En cuanto a los programas de seguridad, el Embajador estadounidense dijo que el Gobierno debe estar de acuerdo con los componentes que integran los planes que se han trazado en seguridad regional.

Los enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes en los departamentos de la zona oriental en el país preocupan a las autoridades nacionales y extranjeras.

McFarland teme que la violencia desatada por las bandas del narcotráfico en México repercuta y generen similar inestabilidad en Guatemala, por lo que la cooperación es considerada como un factor fundamental.

Situación actual.- Analistas señalan que la presencia del Grupo Zeta en el país todavía puede detenerse. Aunque los escenarios violentos, parecidos a los mexicanos, ya son parte de la realidad guatemalteca, los cambios todavía pueden realizarse, debido a que los hechos y los escenarios violentos perpetrados por este grupo no son tan frecuentes como en México.

Las políticas de seguridad deben implementarse con urgencia, para evitar que los sicarios se instalen y se desplieguen con la confianza con la que lo hacen en México.

Los expertos señalan que Guatemala está en un proceso intermedio para reaccionar y generar un mejor trabajo de inteligencia a través de la Dirección General de Inteligencia Civil (Digici).

El vecino país mexicano es azotado por las acciones violentas y sanguinarias de este grupo, quienes dejan una profunda huella en la población que se siente profundamente atemorizada.

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